Banda sonora para la exposición «inVisibles»

El Museo Etnográfico de Ripoll (Girona) inauguró, el 30 de julio de 2021, la exposición «inVisibles», sobre la mujer en la sociedad del municipio a finales del siglo XIX y principios del XX. A través, principalmente, de fotografías de la época, el objetivo es mostrar y reivindicar la participación fundamental de las mujeres, auténticos pilares de la estructura familiar y social: un papel silenciado y no siempre reconocido.

Mi contribución fue la composición de una banda sonora de aproximadamente 15 minutos de duración, una sucesión de escenas musicales que representan diferentes momentos de la vida cotidiana de las mujeres del Ripoll de hace 150 años: el paso de una sociedad rural a industrial, el día a día en la fábrica, los momentos de fiesta y celebración, etc. A la hora de concebir esta música escogí una paleta de instrumentos y sonidos sencillos, que remitieran a la vida tradicional en una población como Ripoll: guitarra, violín, acordeón, elementos de madera (percusiones, contrabajo), etc. En lo que respecta a la composición, la intención era transmitir que, aún teniendo una existencia relativamente feliz, las mujeres nunca consiguieron ser socialmente relevantes; por ello, la música contiene de principio a fin una melancolía latente, simbolizando el retorno permanente a una realidad que las relegaba a un papel secundario. En definitiva, la música de esta exposición intenta expresar el mensaje principal de la exposición encapsulando la grandeza de esas mujeres en sonoridades pequeñas, siempre alejadas de la épica que merecieron.

La música está complementada con efectos sonoros que remiten a la vida cotidiana de aquellos años: telares de la época, carros de caballos, rebaños de ovejas, secuencias de percusión hechas con sonidos de platos, escobas, los mismos telares, etc. Por otro lado, de vez en cuando aparecen fragmentos de una conversación grabada especialmente para la ocasión entre varias mujeres de Ripoll, que suenan con reverberación para expresar su invisibilidad. Esta colección de sonidos cotidianos entra en resonancia directa con la esencia del mismo museo: una institución impulsada por la gente de Ripoll, que explica su vida y guarda su memoria colectiva a través de una inmensa y maravillosa colección permanente de objetos del día a día.

Esta banda sonora suena en bucle por la megafonía de la sala de exposiciones y acompaña constantemente al/la visitante a lo largo de todo el recorrido; de esta manera, proporciona un vínculo emocional con la materia expuesta muy parecido al que genera la música de una película. En este vídeo podéis apreciar este efecto mientras dais un rápido paseo virtual por la exposición. En el reproductor de más abajo tenéis la secuencia musical completa.